Bebés de hada




Bebés de hada


Algo que la mayoría de gente no sabe acerca de las hadas comunes es que, por lo general, son unas madres y padres terriblemente irresponsables. Su carácter olvidadizo y despreocupado hace que con frecuencia se olviden de sus retoños para no volver nunca más. Y no es que se desentiendan porque no quieren criarlos, es porque simplemente se distraen y se olvidan. Como ya indicó el célebre escritor y feerólogo J. M. Barrie, las hadas comunes son tan pequeñas que sólo pueden albergar un sentimiento a la vez. Y claro, pasa lo que pasa.

Este hecho hace que cada año cientos de bebés de hada queden huérfanos el en mundo, condenados a ser criados en nidos de pequeños pajarillos y alimentados con una muy poco recomendable dieta hiperproteica a base de gustanos a medio digerir.

Por este motivo, desde Fuego Fatuo, comprometidos firmemente con la conservación de la gente pequeña y demás especies feéricas y míticas, nos encargamos de buscar y rescatar cada año a estos pequeños seres olvidados y
y buscar para ellos nuevos hogares donde puedan crecer rodeados de cariño y alimentados como es debido (esto es, con una dieta basada en la leche fresca de vaca o cabra, el pan, la miel y las bayas silvestres, alimentos principales de las hadas comunes).

Los trámites y gastos de adopción de estos pequeños seres ascienden a 45€ + transporte hasta su nuevo hogar.


Estos bebés de hada tienen la cabeza modelada en arcilla polimérica y coloreada con óleos termofijables Genesis. Están envueltos en gasa de algodón teñida a mano y decorados con elementos vegetales como pétalos secos, escamas de piña, hojas de helecho, musgo y/o liquen. Las alas están hechas con acetato impreso digitalmente y texturizado a mano con barniz transparente dimensional. Su tamaño es de aproximadamente 4 centímetros de largo.